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Retomando la iniciativa de este tema, quiero contar mis experiencias como numeraria en Argentina. Perteneci a la obra "de Dios" (?), desde los 15 años hasta los 23 años. Como podrán imaginar he conocido y vivido infinidad de situaciones. La primera fue ingresar al grupo ocultandolo a mis padres ya que si se los contaba el opus me prevenía asi: "ellos - que estaban asesorados por el demonio - no me entenderian y harían que me aleje de los caminos "de Dios". Fue algo que me resulto curioso pero el deseo adolescente de cambiar el mundo y de salvar almas, me hizo olvidar auqella rareza por un tiempo. Luego llego otra rara curiosidad: la obligacion de usar diariamente los elemento de tortura física medieval como eran el cicilio y las disciplinas. Si, esto ya era chocantemente curioso pero se me decía " no te asustes, esto han hecho todos los santos y especialmente nuestro fundador, pero él se daba muy fuerte en sus nalgas y cola con clavos y hojas de afeitar". Ohhhh, pensaba yo, qué suerte que yo solo tengo que pegarme con los tientos anudados... Y asi siguieron cientos de locuras y represiones pisicologicas, todas ellas acompañadas de un "Si Dios te eligio para ser de la Obra, él quiere que cumplas con todos estos mandatos". Vaya Dios curioso,pensaba yo. Primero me atrae con sonrisas, obritas de teatro, coros y campeonatos de voley y luego me aplasta la cabeza y el alma hasta que muera.
En medio de estas cavilaciones y presiones, el tiempo pasaba y yo veia como varias numerarias grandes (mayores de 50 años) se veian deprimidas, solas, llorosas y con la mirada perdida.
He acompañado por lo menos a 6 numerarias mayores a los asilos donde las guardaban cuando se ponian molestas y a las Clinicas psiquiatricas donde las dopaban. Tambien he convivido por lo menos con hasta 15 numerarias jóvenes que por diversas razones vivian tristes, ojerosas, llorando por los rincones y malhumoradas siempre. Esto sin contar las veces que desaparecian por semanas cuando eran internadas en las Clínicas psiquiatricas del Dr. Mesones, Marincola, lugares que visite personalmente para llevarles rosarios y hacerles cumplir las normas. Ahora ya tienen un Hospital propio, el Hospital Austral y allí podran dopar, presionar psicologicamente y maltratar a cientos de numerarias/os que tengan sintomas de depresion (liberacion ?). Lo curioso es que el opus nunca acepta que la depresion que le llega a sus numerarias/os es señal de que NO tienen "vocacion" y deben salir urgente de alli. El opus piensa que esos sintomas son "falta de vocacion y de fidelidad", piensan que es pereza no combatida y finalmente cuando la persona esta a punto de quitarse la vida y esta hecha una piltrafa, la mandan como un paquete de bodas de regreso a su familia de sangre. Recuerdo una noche en un centro donde viviamos unas 15 numerarias, una de ellas de 28 años aproximadamente, salio corriendo a los gritos por los pasillos y nos desperto al resto. En medio del revuelo una numararia grande (50 años aprox)pregunto a gritos: se va a pegar un tiro ? En otra ocasion: otra numeraria de unos 45 años comenzo a desaparecer por las noches hasta que un dia no volvio a aparecer. Luego me entere que se habia ido del opus porque no podia soportar el pensamiento de que su vejez seria como la de las otras numerarias grandes: tristes, malhumoradas, criticonas y resentidas de la vida. En fin, algunas anecdotas que me pusieron los pelos de punta y que por su frecuencia y rareza me hicieron ESCAPAR de la carcel del opus. Y siendo ya grandecita,ya no me amedrentaron ni los cielos, ni los infiernos, ni las glorias ni las tariciones, ni los elegidos ni los condenados. Bendito sea DIOS, que me salvo de ese Infierno en la tierra. PAX In Aeternum a todas las personas de Buena Voluntad.
Amiga argentina: no sé si agradecerte tu información. Después de más de 20 años en el Opus Dei me acabo de enterar de que los centros son casas de locas histéircas y que tenemos centros de dopaje.
Ahora en serio, me da penita de ti. ¿Seguro que no te ha quedado nada bueno de los pocos años que fuiste numeraria?
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Soy verdaderamente feliz y lamento que quien ha escrito no haya puesto su nombre y apellido.No se puede arrojar una piedra desde el anonimato. Sin embargo no guardo rencor a la autora del comentario. Sólo le pido que sea sincera, noble. Le ayudará siempre en vida.